El exgobernador de Misiones, Maurice Closs, aseguró que el actual contexto económico argentino ha modificado de manera significativa la relación entre empresarios y trabajadores, al punto de afirmar que hoy “el empresario está bastante peor que el asalariado”.
Closs, cuestionó políticas como la emisión monetaria y el denominado “plan platita”, del gobierno anterior al que definió como “pan para hoy y hambre para mañana”.
Closs analizó el impacto del cambio de modelo económico y explicó que, durante el período inflacionario previo, el sector empresarial se veía ampliamente beneficiado. Según detalló, las altas tasas de rentabilidad y un tipo de cambio devaluado generaban condiciones favorables para los negocios, mientras que los trabajadores sufrían una constante pérdida del poder adquisitivo.
El exmandatario provincial subrayó que esta dinámica alcanzó un punto crítico en 2023, cuando la participación del salario en la economía se desplomó. Sectores como el transporte, las estaciones de servicio y el turismo fueron especialmente afectados. “El salario estaba hecho pelota”, graficó, al describir la situación de los trabajadores en ese período.
Sin embargo, el dirigente también advirtió que el escenario actual presenta nuevos desafíos, particularmente para el sector privado. La caída de la rentabilidad, junto con las dificultades para importar y acceder a divisas, ha dejado a muchos empresarios en una situación crítica, incluso operando con pérdidas.
En contraste, sostuvo que, si bien los trabajadores continúan enfrentando una merma en su poder adquisitivo —estimada entre el 4% y el 5%—, cuentan con mayor capacidad de adaptación mediante el ajuste de sus gastos cotidianos. “El empresario hoy tiene menos margen de maniobra”, concluyó Closs, marcando un cambio de eje en las tensiones económicas del país.
