La provincia de Misiones puso oficialmente en vigencia el narcotest obligatorio para funcionarios públicos, una medida impulsada por el Gobierno provincial que busca fortalecer la transparencia institucional, garantizar la responsabilidad en el ejercicio de la función pública y asegurar condiciones óptimas de salud y lucidez en quienes desempeñan cargos dentro del Estado.

El ministro Coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, destacó que la iniciativa responde a una decisión del gobernador y remarcó que el objetivo es brindar mayor confianza a la ciudadanía respecto del funcionamiento de la administración pública.

“Esto viene justamente de una decisión del gobernador de implementar una medida que genera transparencia, seguridad y seguridad sanitaria, con el acompañamiento del Ministerio de Adicciones”, expresó el funcionario. Además, sostuvo que la intención es garantizar que quienes cumplen funciones públicas “se encuentren en óptimas condiciones y con la lucidez correspondiente para atender todas las necesidades y urgencias que requiere cada ciudadano misionero”.

El decreto 776 establece controles sorpresivos en distintas áreas del Estado provincial. Según explicó Sartori, los testeos no requerirán turnos previos, ya que equipos especializados recorrerán organismos públicos para realizar los controles de manera periódica y aleatoria.

“Lo bueno del decreto es que la implementación será sorpresiva en distintos lugares de trabajo. El equipo llegará a realizar el control correspondiente para optimizar el trabajo y garantizar que no existan consumos de sustancias”, indicó.

Los análisis contemplarán la detección de alcohol y todo tipo de sustancias adictivas. Asimismo, la normativa también alcanza a quienes pretendan postularse a cargos electivos, para quienes el narcotest será obligatorio como requisito.

El ministro confirmó además que la medida abarca a los tres poderes del Estado provincial y a todos los estamentos de la administración pública, incluyendo áreas sensibles como salud y seguridad.

Sartori señaló que la iniciativa también busca responder a una demanda social vinculada a la necesidad de transparentar la función pública y despejar sospechas o rumores sobre posibles consumos problemáticos.

“Me parece que es una buena práctica para transparentar toda la situación y garantizarle al ciudadano misionero que la persona que le brinda atención o un servicio está con extrema lucidez”, afirmó.

En cuanto a la aplicación práctica del decreto, el funcionario explicó que los controles se realizarán en ámbitos reservados para preservar la privacidad de los trabajadores y que el personal encargado contará con capacitación específica. También advirtió que negarse a realizar el test podría derivar en sanciones, dado que el cumplimiento es obligatorio para quienes ejercen funciones públicas.

Finalmente, Sartori manifestó su respaldo personal a la iniciativa y aseguró que estaría dispuesto a someterse al control de manera inmediata. “Para mí sería un honor poder ser uno de los primeros funcionarios en realizarlo”, concluyó.