El jefe de estado teme que la suspensión anticipada de la cuarentena puede causar una catástrofe idéntica a la tragedia mortal que ya sufrió España, Italia, Francia y New York. Y no quiere correr riesgos innecesarios.

El Presidente tiene información de los contagios del coronavirus en tiempo real, lee artículos científicos que llegan sin descanso a su celular y comparte sus opiniones con un puñado de ministros, secretarios, intendentes, gobernadores y expertos en epidemiología que trabajan a deshoras y sugieren extender el confinamiento hasta tener mayor certeza sobre la curva de la pandemia