«Nunca compré madera, ni para arreglar mi casa», dijo en relación a la versión que lo coloca como un habitual comprador de machimbre del aserradero de los Knack.
«Creo que fui metido en esto porque la Policía quería demostrar ante la gente que hizo las cosas bien. El 25 de Mayo de 2014 estuve en mi casa. No sé si se va a hacer justicia. Siempre hubo presión política. Hubo una necesidad política de decirle a la gente que había responsables», aseguró.
«De la noche a la mañana no me pude transformar en un asesino, soy un perejil», remarcó.
Finalmente admitió que sólo conocía a uno de los otros dos imputados que tiene la causa, que es Marcial Alegre. A Juan Ramón Godoy no lo tenía registrado, afirmó, pese a que todos vivían en el mismo pueblo, San Javier.