El vivero productivo del IMAC, ubicado en el predio del ex Ingenio Azucarero de San Javier, produce entre 800 y 900 bandejas hortícolas por mes y ya abasteció a 34 municipios misioneros durante lo que va del año. La iniciativa también alcanza a instituciones educativas y programas destinados a fortalecer las huertas familiares.
El predio del ex Ingenio Azucarero de San Javier se convirtió en un espacio destinado a la producción y diversificación productiva. Allí funciona actualmente el vivero productivo del Instituto de Macroeconomía Circular (IMAC), bajo la denominación Diversificación Productiva San Javier, donde se desarrollan distintas iniciativas destinadas a acompañar a familias, productores, municipios e instituciones de la provincia.
Entre las principales actividades se encuentra la producción de plantines hortícolas, una herramienta que permite generar y distribuir material vegetal destinado a distintos puntos del territorio misionero.
La ingeniera agrónoma Sandra Quintana, integrante del equipo técnico del IMAC y coordinadora de las actividades de Diversificación Productiva, explicó que actualmente la plantinera tiene una capacidad de producción de entre 800 y 900 bandejas mensuales.
Durante lo que va del año, esta producción permitió abastecer con aproximadamente 6.200 bandejas hortícolas a 34 municipios, principalmente de la zona centro y sur de Misiones. La distribución también alcanza a instituciones educativas y forma parte de programas orientados al fortalecimiento de las huertas familiares.
Producción a partir de una demanda concreta
Uno de los aspectos centrales de la metodología de trabajo es que la producción responde a pedidos concretos.
Los plantines no se producen de manera indiscriminada, sino que la planificación comienza a partir de las necesidades planteadas por municipios, instituciones o programas.
A partir de cada solicitud se determinan las cantidades necesarias, los tiempos de producción y entrega y el destino final del material vegetal.
Esta modalidad permite optimizar los recursos disponibles y orientar la producción hacia las necesidades reales de cada comunidad.
La economía circular como parte del proceso
La reutilización de los materiales constituye otro de los pilares del sistema implementado en la plantinera.
Una vez entregados los plantines, quienes los reciben deben devolver las bandejas utilizadas para que puedan volver a incorporarse al circuito productivo.
De esta manera, se recuperan y reutilizan los materiales, se optimizan los costos y se prolonga la vida útil de las bandejas.
La práctica también busca promover una mayor conciencia sobre el aprovechamiento de los recursos y la reducción de residuos, incorporando los principios de la economía circular al proceso productivo.
Un equipo técnico al servicio del territorio
El funcionamiento de la plantinera está a cargo de un equipo integrado por ingenieras agrónomas y técnicos, que participan en las distintas etapas: planificación, producción, seguimiento y distribución del material vegetal.
La coordinación está a cargo de la ingeniera agrónoma Sandra Quintana, quien articula el trabajo técnico con municipios, instituciones y productores, procurando que cada iniciativa responda a una necesidad concreta.
De esta manera, la experiencia desarrollada en San Javier combina conocimiento técnico, planificación, producción a demanda, eficiencia y reutilización de recursos, con el objetivo de generar el mayor impacto posible en las comunidades misioneras.
“El objetivo no es solamente producir plantines: es generar oportunidades para producir, optimizando cada recurso y haciendo que los materiales vuelvan al circuito productivo”, destacó la ingeniera agrónoma Sandra Quintana




