La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no dudó en arremeter contra el expresidente Mauricio Macri luego de que varios miembros de su partido, Propuesta Republicana (PRO), votaran en contra de los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, designados por el presidente Javier Milei para integrar la Corte Suprema.

En una declaración tajante, Bullrich acusó a Macri de haberse aliado con el kirchnerismo para voltear un decreto presidencial y calificó su actuación de “vendetta” contra el gobierno de Milei. “Se juntó con el kirchnerismo para voltearle un decreto al presidente Milei. Le dieron el quórum. Me dio lástima, es la vendetta. Fue una vendetta total y absoluta de una persona que está con bronca y que actúa por impulso y no por inteligencia”, expresó la ministra.

La decisión de rechazar los pliegos de Lijo y García-Mansilla ocurrió tras varios meses de negociaciones y un prolongado periodo de tensión política. A pesar de que Milei había designado a ambos jueces por decreto, el Senado, que se reunió en una sesión de intensos debates, terminó rechazando las propuestas. La votación estuvo marcada por la participación de legisladores del PRO, el bloque de Unión por la Patria y la UCR, quienes se alinearon en contra de las designaciones.

Bullrich interpretó esta decisión como una muestra de que Macri no está dispuesto a aceptar los logros del gobierno actual. “Evidentemente, no quiere aceptar que al Gobierno le va bien, que está manejando las riendas de la economía, achicando el Estado y logrando objetivos en el orden público”, señaló.

Este rechazo ha dejado al gobierno de Milei ante una nueva incertidumbre institucional, ya que el futuro de la Corte Suprema, sin los pliegos de Lijo y García-Mansilla, sigue sin resolverse. A partir de este revés, la situación de la composición del máximo tribunal continúa siendo un tema pendiente y de gran importancia para la estabilidad política del país.

El enfrentamiento entre Bullrich y Macri subraya las tensiones internas dentro de la coalición opositora, que aún se disputa el liderazgo de la derecha argentina, mientras el gobierno de Milei avanza con sus reformas económicas y sociales.