Pasan los años y sigue vigente un hermoso lugar para encuentros entre amigos familias y campamenteros.
Las aguas del Ítaca así lo llamamos por estás zonas, son cristalinas con espacio para nadar, tomar sol y también llevar los sillones al arroyo donde la sombra de árboles añejos permiten refugiarse del sol.

Allí se comparte un terere, unos mates y por supuesto conservadoras con bebidas bien frías. Todo eso además de las parrillas.
Para destacar los baños bien limpios, hace que el visitante se sienta más cómodo y relajado.
Se está haciendo empedrado en el ingreso al balneario. Hay buena iluminación unos de los visitantes manifestó se necesita una cantina más completa pero es entendible por la pandemia.
Ítaca mantiene su vigencia sigue siendo un lugar muy lindo para disfrutar y aplacar éstos días de calor-
La policía cuida el lugar .Para destacar la animación de equipos de sonido particulares que animaban el fin de semana especialmente el domingo y el infaltable truco de amigos.
Claudio Irala
