“El Vasco" Olarticoechea, campeón del mundo con la Selección Argentina en el Mundial de México 86, Sub campeón en Italia 90, e integrante del plantel España 82, en comunicación telefónica con FM Alto Uruguay contó algunas anécdotas de su exitosa carrera profesional.

Hablo del sueño de ser Campeón del mundo de compartir su carrera como jugador profesional durante 17 años, integrando los equipos de tres de los cinco grandes del fútbol argentino (Boca, Racing y River) además de otros clubes de su país, como Argentinos Juniors y el Deportivo Mandiyú así como en el fútbol europeo, donde recaló en las filas del Nantes de Francia entre 1986 y 1987. Es uno de los 30 futbolistas con más partidos jugados en la Primera División de Argentina (466 partidos). Tiene más de 600 partidos jugados en toda su trayectoria. Fue convocado a la Selección Argentina, formando parte de los planteles de 1982, 1986 y 1990.
Al ser preguntado sobre la salvada increíble en el partido contra Inglaterra en el mundial 1986, cuando Pumpido y Brown ya estaban superados, Ruggeri que no podía con Gary y cuando Lineker estaba a punto de hacer el gol de su vida, aparece el Vasco para salvar a la Argentina, recordó “estábamos ganando 2 a 1 los Ingleses que venían con todo después de descontar, faltando dos minutos, un centro peligrosísimo de John Barnes, que supera a Pumpido, y antes de que anote Lineker, volé de palomita y lo pude sacar con la nuca , "la nuca de Dios” explico entre risas

Olarticoechea era un jugador polifuncional (que se acomodaba a las decisiones del técnico), de gran personalidad fuerte, rápido y con una gran disciplina táctica para la marca, su puesto natural era el de un volante mixto que también tenía fútbol y explosión, con gran vocación ofensiva y salía dando pases con extrema precisión.

El Vasco" Olarticoechea lleva consigo una marca inédita, es el jugador argentino que jamás perdió un partido con la selección Argentina en mundiales, disputó 12 partidos entre los Mundiales de 1986 y 1990, de los cuales no perdió ninguno, ya que en Italia 90, no jugó el partido inaugural frente a Camerún, en el que cayeron 1-0 y tampoco jugó la final de 1990 donde fue suspendido junto con Caniggia, Giusti y Batista en el partido de semifinales contra Italia por doble amarilla, perdiéndose así la final contra Alemania. El Mundial 86 disputo todos los partidos y Argentina obtuvo el Campeonato.
