El conflicto generado a raíz de diferentes irregularidades en el ámbito laboral derivó en la intervención del Sindicato de Tareferos, que asesoró a los trabajadores sobre los derechos establecidos en las leyes vigentes y las alternativas sobre la continuidad de las medidas de protesta.
El conflicto devino en una audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo, sede Oberá el pasado viernes, en el cual los trabajadores consiguieron el compromiso del sector patronal para regularizar la situación que motivó la protesta.
Entre los alcances del convenio se acordó la continuidad de los 15 puestos laborales, la registración de los trabajadores que venían realizando sus tareas en negro, el pago de acuerdo a las escalas salariales establecidas por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, respeto de la jornada de trabajo, la mejora en las condiciones de higiene y seguridad y el levantamiento de las medidas de fuerza hasta la nueva audiencia, fijada para el próximo 18 de agosto con el objetivo de evaluar el cumplimiento de lo acordado.